Pero no todo terminó ahí, ya que los efectos colaterales de semejante determinación alcanzaron también a su participación en el programa que conduce los viernes por la noche con su inseparable amigo Zabaleta. Aunque esto último, me parece, fue una decisión tomada con el fin de vengarse de sus detractores: "si no me quieren en la Davis, tampoco me van a ver haciendo lo que mejor se hacer. Bah, lo único que se hacer: hablar pelotudeces, hacerme el chistoso y viajar por el mundo"
En fin, una buena y una mala para el tenis argentino, aunque si me dan elegir, prefiero bancarme a Fantino a las 11 de la noche a tener que tragarme los huevos en un 5to punto de visitante con Croacia por los cuartos de final de la copa.
Fuente: La Nación



