Hace rato que se viene hablando del momento de Federer. Que ni su juego ni su confianza son los mismos, que Nadal lo pasó por encima, que no ganó la mitad de lo que ganó en temporadas anteriores, que se volvió vulnerable, etc etc etc. En síntesis, de lo que se viene hablando concretamente es que el suizo viene teniendo un mal año, sin dudas el mas "flojito" desde que se convirtió en el Nº 1 del mundo allá por el 2004. Y ante esta situación que no muchos entendemos, surge casi inexorablemente la pregunta "¿que significa tener un mal año?". Y me parece que de la misma, se puede rescatar dos respuestas con asepciones muy diferentes. Si planteamos la cuestión en el plano de lo terrenal, donde habitamos y desarrolamos nuestras vidas cualquiera de nosotros, el verdulero de la esquina o el zapatero de a la vuelta, tener un mal año es una de las cosas mas naturales que nos puede suceder. No cumplir con los objetivos o expectativas trazadas a principio del mismo, ya sea por falencias propias o por infortunios ajenos, sería por ahí la definición mas aproximada a la cuestión. Por citar algún ejemplo, podría darse un mal año para el alumno de secundaria que termina el ciclo escolar con 7 materias en marzo, para el chacarero al que le llovió 9 meses seguido y se le complicó la cosecha fuerte, a los dueños de un centro de esquí si en pleno julio y agosto les hizo 35º (?), y así podriamos tirar ejemplos un rato largo. En cambio, si trasladamos el interrogante al planeta de lo inalcanzable, ese que roza con lo surreal y donde vive una raza muy diferente de la nuestra, y donde todo lo que sucede, estamos a años luz de entender siquiera de que se trata, el concepto de mal año sería similar al terrestre (el nuestro) pero con parámetros muy diferentes. En ese planeta, donde no es necesario adoptar una postura austera para llegar a fin de mes, ni tampoco implorarle a San Cayetano para tener un trabajo digno (?), Federer ganó ayer su primer Grand Slam del año y consiguió así cerrar su mejor "peor año" desde que es ROGER FEDERER. "Apenas" 3 de 4 finales de Slam (y una semis) con un solo título, dos finales de serie master sin consagración, 2 torneos atp de poca monta (Halle y Estoril), una medalla dorada en dobles, y casi 4 palos y medios de dólares en premio, coronan esta "pésima" temporada. Y todo esto, sin contar los dos meses de temporada que aún restan y en los cuales tiene la posibilidad de seguir haciendolo todavía peor.Maldigo el día en que nací humano!!! Bendigo el año en que pueda conseguir una décima parte de lo que consiguió Federer en el "peor" año de su carrera!!!

Lo de ayer fue sencillamente espectacular. Una muestra digna de sus mejores entregas, y mus lejos de la versión un tanto deslucida de los últimos tiempos. Pareciera como si el hecho de jugarse un lunes hizo confundir al suizo y disputó el partido sin el mas mínimo respeto que genera tener en frente al 4 del mundo, pensando en cambio que su contrincante se trataba de un rival de primera ronda de un torneo menor. Es por eso que el partido casi no tuvo equivalencias (salvo en el segundo set), y esto no fue porque Murray haya jugado mal, sino porque Federer no lo dejó hacer demasiado mas que correr y correr y tratar de meter alguna que otra contra.
Desde el primer momento en que pisó la cancha se notó que la postura era otra. La sensación de sentirse superior al rival y tal vez la "no presión" de tener que enfrentar a su bestia negra (ni falta alcarar quien es), le jugó de manera positiva. Misiles desde el fondo de cancha hacia cualquier punto de la cancha, subidas constantes a la red, y saques demoledores conformaron una batería de ataque a la cuál el escocés no pudo oponer resistencia alguna. En realidad, hizo lo que pudo y no fue muy diferente a lo que hizo a lo largo del torneo, el problema no fue suyo, sino el obstaculo infranqueable que tenía enfrente.
Ahora, ya sin la presión de sentirse el lider indiscutible de este deporte y de tener que demostrar que todo lo puede, va por el record de grand slams que ostenta Pete Sampras. Por el momento, ayer, en una versión un tanto mas humana, obtuvo otro record: cerrar uno de sus "peores" años de carrera como uno de los mas placenteros de su vida.