1. Sigue sin gustarme que Andy Roddick gane tan fácil sus games de saque.
2. Si Nadal jugaba esta final la ganaba caminando.
3. Federer estaba extremadamente nervioso, por los seis Wimbledon, por los quince GS, por la historia, por la mar en coche pero en ciertos momentos estaba muy duro.
4. El gran mérito de Roger fue aguantar, resistir hasta el game número treinta del quinto set en el que finalmente logró quebrar.
5. Andy no se olvidará jamás de esa volea que tiró afuera.
6. No me quedan dudas, si Murray llegaba a la final el partido hubiera sido mucho más rico técnicamente. No todos los jugadores de pasto son como Roddick o Karlovic.
7. Creo que la convergencia del juego poco vistoso del nacido en Nebraska y los nervios de Federer hicieron un partido bastante feo de ver, pero que los condimentos extras lo volvieron interesante.
8. Se aplica bastante mal la ideología al tenis (al juego), o peor, se aplica de acuerdo a la conveniencia de cada uno. Le pediríamos a Chuki Junqueira que utilice la misma táctica que Tim Henman o Stefan Edberg?. Esta claro que no, entonces por que abucheamos a Nadal?, por que gana?, por lo tanto deberíamos abuchear a Federer en Wimbledon. Que no por que juega bien?, eso no es muy justo que digamos. No creo que Roddick mereciera más ganar en el All England que los otros 127 competidores del draw o que Dustin Brown o que yo (bueno, tal vez que yo sí). Porque jugó otras dos finales?, porque estuvo cerca?, porque luchó?, porque tiene cara de bueno?, porque vende pulseritas berretas?. Si hablamos de ideología y deporte, hablemos de políticas deportivas, de escuelas tenísticas, de actitudes o de medios de comunicación. Pero no de merecimientos, por que pecaríamos de ambiguos y nos abrazaríamos a una tarea tan insondable como definir el lugar exacto donde termina el universo. Por suerte los hdps(ahora que nos linkea La Nación abreviamos las puteadas(?)) también juegan bien al tenis y les ganan a los buenos tipos, sino sería muy aburrido. Todos luchan, todos sueñan, todos se rompen el culo por llegar y todos o ninguno lo merecen por igual. Roddick le va a contar a sus nietos que jugó tres finales de Wimbledon, ganó un US Open, millones de dólares y a Brooklyn Decker, otros se mueren por enfermedades de las que se podrían curar con una pastilla de veinticinco centavos. Todavía queremos hablar de merecimientos?.
9. Odio las pulseritas berretas de Roddick.
10. No hay, pero queda mejor que nueve.
El periódico suizo "20 Minuten" se hace una particular pregunta. Por qué no lloró Federer?.
2. Si Nadal jugaba esta final la ganaba caminando.
3. Federer estaba extremadamente nervioso, por los seis Wimbledon, por los quince GS, por la historia, por la mar en coche pero en ciertos momentos estaba muy duro.
4. El gran mérito de Roger fue aguantar, resistir hasta el game número treinta del quinto set en el que finalmente logró quebrar.
5. Andy no se olvidará jamás de esa volea que tiró afuera.
6. No me quedan dudas, si Murray llegaba a la final el partido hubiera sido mucho más rico técnicamente. No todos los jugadores de pasto son como Roddick o Karlovic.
7. Creo que la convergencia del juego poco vistoso del nacido en Nebraska y los nervios de Federer hicieron un partido bastante feo de ver, pero que los condimentos extras lo volvieron interesante.
8. Se aplica bastante mal la ideología al tenis (al juego), o peor, se aplica de acuerdo a la conveniencia de cada uno. Le pediríamos a Chuki Junqueira que utilice la misma táctica que Tim Henman o Stefan Edberg?. Esta claro que no, entonces por que abucheamos a Nadal?, por que gana?, por lo tanto deberíamos abuchear a Federer en Wimbledon. Que no por que juega bien?, eso no es muy justo que digamos. No creo que Roddick mereciera más ganar en el All England que los otros 127 competidores del draw o que Dustin Brown o que yo (bueno, tal vez que yo sí). Porque jugó otras dos finales?, porque estuvo cerca?, porque luchó?, porque tiene cara de bueno?, porque vende pulseritas berretas?. Si hablamos de ideología y deporte, hablemos de políticas deportivas, de escuelas tenísticas, de actitudes o de medios de comunicación. Pero no de merecimientos, por que pecaríamos de ambiguos y nos abrazaríamos a una tarea tan insondable como definir el lugar exacto donde termina el universo. Por suerte los hdps(ahora que nos linkea La Nación abreviamos las puteadas(?)) también juegan bien al tenis y les ganan a los buenos tipos, sino sería muy aburrido. Todos luchan, todos sueñan, todos se rompen el culo por llegar y todos o ninguno lo merecen por igual. Roddick le va a contar a sus nietos que jugó tres finales de Wimbledon, ganó un US Open, millones de dólares y a Brooklyn Decker, otros se mueren por enfermedades de las que se podrían curar con una pastilla de veinticinco centavos. Todavía queremos hablar de merecimientos?.
9. Odio las pulseritas berretas de Roddick.
10. No hay, pero queda mejor que nueve.
El periódico suizo "20 Minuten" se hace una particular pregunta. Por qué no lloró Federer?.

























