Pasó la tan promocionada exhibición de tenis de Ases, y las sensaciones son contradictorias. Por una lado, siento que me quedé con ganas de ver mucho más de lo que vi, pero por otro, pienso que lo único irreversible en la vida es el paso del tiempo, y Vilas, Borg (sobre todo este), Mats Wilander y Cash, no representan la excepción a la regla. Aclaro que solamente vi los partidos del sábado, pero supongo que el viernes no habrá sido muy distinto.
una clara postal del partido: los dos parados en la cancha
La actuación en el singles de los dos primeros, fue casi tan excitante como ver utilísima satelital un sábado a las 2 de la mañana previo a salir de joda (?). La lentitud que desplegaron fue asombrosa, mas allá del más de medio siglo de vida que registran las páginas de sus DNI. Mi viejo que tiene casi 60 y que ganó un poco menos que Vilas (?), seguro que le sacaba un set a cualquiera de los dos. Además, saliendo estrictamente de las falencias del juego propiamente dicho, la actitud de ambos para con la espectáculo no fue de lo mas adecuada: el partido, con todas sus limitaciones, se jugó en serio y no hubo lugar para la interacción con el público.
En segundo término salieron dos tipos que tienen una década menos que los anteriores, y las diferencias fueron notorias. De entrada se pudo apreciar que la pelota viajaba unos cuantos kilometros mas rápido que en el partido anterior, y por ende, se pudo ver puntos de mayor calidad y mucho mas entretenidos. También apareció (en buena hora) la interacción con el público, que al ver que los muchachos de abajo le estaban poniendo pilas, de a poco comenzó a sacarse las lagañas y a aplaudir las ocurrencias de WIlander y la buena onda del australiano, que ni lerdo ni perezoso, se dió cuenta de que la "entrada" hacia la gente venía por otro lado, y empezó a regalar retazos de su ya clásica vincha a cuadrillé (lo mínimo que podía hacer, para atenuar un poquito por lo menos, los elevadísimos costos de las entradas).
Después llegó el turno del dobles, donde Willy ya entró un poco mas despabilado y se prendió en el jueguito propuesto por los dos mas jovenes. ¿Y Borg???? Siguió sin enterarse de que estaba jugando una exibición. Permaneció "estaqueado" en la cancha, mirando (literalmente) las bolas que le pasaban a poco mas de 40 centimetros de su anatomía, y sin esbozar una sonrisa ni por casualidad. Por momentos, mas que un "as", fue un cuatro de copas (?)
Los puntos más salientes: 1) el revoleo de una de las zapatillas del umpire a manos de Cash en un simulacro de fastidio digno de Antonhy Hopkins (?), posterior a un punto en que aquel lo "perjudicó". 2) el punto sin pelota jugado en cámara lenta, después de un saque (sin pelota, obvio) de Wilander.
lejos, lo mejor de la tarde
ARRANCÓ INDIAN
Después de mas de dos meses de temporada, arrancó el primer master del año y empieza el período en que puede haber movimientos rutilantes en los puestos de vanguardia. Nadal defiende título y Djoko la final.
Entre los resultados de las primeras jornadas, llama la atención la clara victoria de Hass (talentoso como pocos, irregular como muchos) sobre Andy Rodicck. Aunque el primero sea mucho mas virtuoso, los comienzos de temporada de ambos venían siendo muy dispares, claramente favorable al estadounidense.
Nalbandian ganó de pedo ante un jugador (el letón Gulbis) que, según el consenso general, es considerado como una de las grandes promesas venideras. Chela pasó en primera con sufrimiento a Tursunov, pero hoy se comió terrible pesto con Gasquet. Cañas y Mónaco también están en segunda, y en un rato se eliminan entre sí. Y el chucho, no pudo continuar con los buenos resultados de comienzo de temporada, y cayó contra la bestia Minry en dos sets.
"SAQUE" (?) Y RED
Apareció un nuevo caso de doping, y la novedad es que no es argentino. El tenista en cuestión es el alemán Maximilian Abel, que no tengo ni la mas pálida idea de quien es, solamente pude averiguar (leyendo La Nación) que actualmente ocupa el puesto 953 del ranking y que la actuación mas destacada de su carrera fue el segundo puesto del Orange Bowl de Miami en 1999 donde perdió la fianl con un tal Andy Roddick.
Con esta noticia, se echa por tierra aquella incomprobable teoría de un presunto complot contra los argentinos, y deja bien en claro que los peces gordos (?), también pueden ser atrapados









