
Al igual que el
año pasado, el inicio de este master me encuentra plagado de incertidumbre en cuanto a los candidatos. Dejando de lado la obviedad que significa Fereder por el solo hecho de ser Federer, con el resto de los protagonistas se presenta (a mi juicio) una paridad inusitada con respecto a años anteriores. Creo que en este caso, la mayoría tiene posibilidades de ganarle a los demás. La idea del post es hacer un pequeño analisis, una breve reseña del año que tuvo cada jugador para ver si se aclara un poco la cuestión.
GRUPO ROJO:Roger Federer:Ya lo dije en un post anterior que este fue el
mejor peor año de Roger. Si bien consiguió el Us Open y metió final en rolanga y Wimbledon, el 2008 quedará en el recuerdo como el año en el perdió el liderazgo del ranking después de 4 años de supremacía. También es cierto de que nadie duda que sigue siendo el mejor de todos (no así el mejor del año, condición licitamente ganado por Nadal), aunque en esta temporada se manifestó en el una vulnerabilidad en su juego hasta el momento desconocida. Los "13" partidos perdidos en el año avalan esta tendencia. Igual, irregular o diezmado, sigue siendo el claro favorito para ganar el torneo, máxime, teniendo en cuenta la ausencia de Nadal.
Gana sus tres partidos del grupo y clasifica primero para las semis.
Andy Murray:Desde hace rato que este carismático britanico venía amagando con convertirse en un gran jugador. Talento, según se notaba, tenía de sobra, solo le faltaba pulir algunos aspectos en su juego y madurar en la parte emocional para que Gran Bretaña, después de mucho tiempo, vuelva a tener un jugador que pueda pelear por infiltrarse en los primeros planos del tenis mundial. Y el 2008 llegó para Murray como el gran año de su explosión. Hoy se puede ver un jugador mucho mas maduro, preparado mentalmente para la altisíma competencia, y mucho mas seguro en su juego. Andy sabe de sus grandes condiciones y ahora lo demuestra en la cancha. El 4to puesto en el ranking y los dos masters series conseguidos son consecuencias naturales de su gran evolución.
Gana sus partidos frente a Simon y Roddick, pierde con Federer, y clasifica en el segundo puesto del grupo.
Andy Roddick:Tal vez injustamente encasillado como un jugador que lo único que sabe hacer es sacar fuerte, lo cierto es que, le guste o no, "Roddick" es sinónimo de saque a 230 km por hora. Sin embargo, a principios de este año se pudo ver la mejor versión que yo recuerde del oriundo de Nebraska. Las victorias sobre Nadal y Djokovic en el torneo de Dubai a comienzos de la temporada (con final ganada incluída frente a Felieicano Lopez) mostraron lo mejor de su repertorio. Recuerdo que en su momento le dije a Hache que parecía que se veía venir un nuevo Roddick, con muchas variantes de juego hasta el momento desconocidas en su tenis. La respuesta de Hache fue tajante "cuantas veces se dijo lo mismo y sin embargo nunca pasó nada". Dicho y hecho, Dubai fue solo un espejismo. A partir de ahí, Roddick siguió siendo Roddick y debió conformarse con ganar un par de torneos de poca monta (San José y Beijing) y meter alguna que otra semi en master series ( Miami y Roma). De todas maneras, no hay que ser injustos y dejar reconocerle el mérito que significa para un jugador conocer sus limitaciones, explotar sus armas ( o "sú" arma) de la mejor manera, y de uno u otro modo, arreglarselas para estar entre los mejores desde hace ya varios años.
Gilles Simón:
Hasta hace apenas algunos meses, pasaba totalmente desapercibido. Si había algún francés capaz de hacer ruido entre los mejores, ese, seguramente no era Gilles Simón. Gasquet, Monfils, Tsonga (a partir de la final del abierto de Australia), y hasta el frío Julien Bennetau, en ese orden, eran los responsables de tratar de irrumpir en los primeros planos y justificar de alguna forma las millonarias cifras que el aparato institucional francés invierte en sus jugadores. Sin embargo, casi en silencio y sin levantar la perdiz, el eficiente Gilles se metió entre los diez mejores.
Con un libreto aprendido a la perfección, basando su tenis en un juego poco ortodoxo aferrado a la táctica y el estudio del rival como premisa fundamental, es capaz de variar la velocidades de sus tiros hasta llegar a golpear a velocidades propias de un jugador amateur. No es extraño verlo sacar en un mismo game a 130 km por hora, y conectar dos aces seguidos en los saques posteriores.
Mas allá que no brille y que a muchos le resulte un embole verlo jugar, hasta ahora mal no le va, y se no ser por la irrupción final de Tsonga, sería el mejor tenista francés de la temporada.
Igual, pierde sus tres partidos en este torneo, pero se va con la alegría de saber que hasta hace algunos meses pocos conocían su nombre en el ambiente del tenis, y hoy, acaba de clasficarse para jugar un master con los mejores del mundo.
GRUPO DORADO:
Novak Djokovic:
Arrancó el año para convertirse en el mejor de todos y terminó siendo el peor de los mejores. La obtención del Australian Open allá por enero, la conquista de Indian Wells en el desierto de California y el título en el polvo de ladrillo romano, hacían presagiar que este sería el año del "arrebato" por parte del serbio. "Federer no le gana nunca mas" gritaba la mediatica madre de Nole después de que hijo venciera al suizo en las semis del torneo australiano. Y mas allá de lo inoportuno de las declaraciones, la realidad parecía no estar tan lejos de los dichos de su progenitora. Pero antes de preocuparse por Federer, Novak tenía que destronar a Nadal del segundo puesto y con esas intenciones lo enfrentó en Hamburgo y Roland Garros. Sin embargo, rafa resistió estoicamente los embates del serbio, y a partir de ahí, se despegó definitivamente (tanto se despegó que lo superó a Federer en la cima de las posiciones). Después de esos sendos reveses, a Djokovic pareció termiarsele la gasolina y nunca mas en el año volvió a ser el mismo. Algunos buenos resultados como la final en Queens, Cincinnatti o Bangkok fluctuaron con pronunciados altibajos. Demasiado poco para un jugador que arrancó el año como para comerse crudo a los dos primeros y hoy, por el contrario, tiene que cuidar la retaguardia de quien viene detrás suyo dispuesto a hacerle lo mismo que él intentó sin exito, hacer con Federer y Nadal.
Con altibajos y todo, le alcanza para ganar su grupo (ya le ganó a Del Potro, le gana a Davydenko y pierde con Tsonga) y clasificar sin problems a las semifinales.
Juan Martín Del Potro:
De chico talentoso con acné en la cara, a un jugador con todas las letras; de eterna promesa, a realidad indiscutible; del puesto setenta y pico, a la octava posición del ranking; de retirarse del abierto de Australia y del master de Roma a principio de temporadas, a participar del torneo de maestros; de estar mas de dos meses sin jugar, a jugar la final de copa davis. Todo esto significó el 2008 para Del Potro, un año que jamás olvidará a lo largo de su vida.
Con respecto a Shangai, ayer no pudo con Djokovic pero le gana a Davydenko y Tsonga y clasifica en segundo lugar.
Jo-Wilfried Tsonga:
De pinta de boxeador mas que de tenista ( se hizo mas conocido por su parecido a Casius Clay que por su tenis), este descendiente de congoleños sacudió al ambiente tenístico en enero de este año después de imitar lo hecho por Bagdathis un par de años antes, y llegar a la final de Australia con triunfos resonantes como el conseguido ante Rafael Nadal en semifinales. Poco pudo hacer frente a un Novak Djokovic demoledor en el encuentro decisivo, y partir de ese momento, un poco por las lesiones sufridas, otro poco por su irregularidad, desapareció de los primeros planos hasta que irrumpió nuevamente haciendo ruido en bangkok, tomandose revancha del serbio y derrotandolo en la final. Ese resultado pareció ser el bálsamo de energía que necesitaba para terminar el año a toda orquesta. Su explosión definitiva se dió hace apenas 10 días, justamente en París y ante su gente, cuando a lo largo de la semana derrotó a Djokovic, Roddick, Blake y Nalbandian para alzarse con el último master de la temporada.
Por si fuera poco, al placer de consagrarse ante sú público, le siguió la obtención de la séptima posición en el ranking mundial y la clasificación al torneo de maestros por primera vez en su carrera.
Pero no todo es color de rosa para el negro (?), ya que si bien le ganará a Djoko para ponerse 3-1 arriba en los choques personales, va a perder con Del Potro (ya perdió con Davydenko) y se quedará afuera de las semifinales. Igual, quien le quita lo bailado.
Nicolay Davydenko:
Si hay un tipo injustamente sub-valorado dentro del circuito, ese, es Nicolay Davydenko. Parecería que ser frío, no tener carisma, o mejor dicho, no casarse con nadie ni responder al establishment imperante, sería sinónimo de mal jugador. Tal es la injusticia para con este indiscutible tenista ruso (alguna vez criticado por mi también, me hago cargo, pero del cual cambié mi parecer rotundamente en los últimos tiempos) que parece que nadie se acuerda que este frío jugador es uno de los pocos que ha conseguido ganar la copa davis, tener títulos de torneos de serie master (París y Miami), jugar semifinales en dos grand slams (Roland Garros y Us Open) y en el torneo de maestros (2005), cuartos de final en el abierto de Australia (3 veces), y por si fuera poco, terminar por cuarto año consecutivo (salvo que alguno lo supere este año, lo cual es dificil) entre los 5 mejores del mundo. Algo debe tener, por mas que muchos lo quieran negar.
Este temporada no fue seguramente la mejor de su carrera, pero pese a sus intermitencias, le alcanzó para conseguir su segundo título de serie master (en Miami, jugando -para mi- el mejor tenis de su vida en la terrible paliza que le propinó a Nadal en la final), otro par de torneos de menor importancia ( Poertschach, Varsovia) y la clasificación por cuarta vez consecutiva al master de Shangai.
Lamentablemnte (?) en este torneo no se va a ver lo mejor de su repertorio, y pese a ganarle a Tsonga en la primera jornada, pierde con Del Potro y Djokovic y se vuelve para Rusia.
Semifinales:
Federer - Del Potro
Djokovic - Murray
Final:
Federer - Murray
Ganador:
Federer