















Fuente: Facebook oficial Wimbledon.
Me gustó el comentario de Sebastian Fest para "El Mundo" (aunque esperaba la necrológica de Javier Martínez) sobre el retiro de Timothy Henry Henman, el periodista español considera en su artículo que los dolores que provocaron el retiro de henners se deben al gran peso que tuvo que soportar su espalda durante sus 26 años de trayectoria en el tenis. La sobrecarga de presión a la que se vio sometido por el público británico, perdón, el público ingles. Ese hostigamiento hartante pero a la vez inevitable que sólo un tigre puede soportar sobre sus hombros y su espalda y que hoy, junto a los años, le pasa la factura de un camino lleno de rosas (inglesas) y también de espinas. Un deporte in extremo mental en el que sólo unos pocos pueden soportar esa exigencia opresiva que los enfrenta a fantasmas y los obliga a evaluarse al más alto nivel todo el tiempo. Para poner en contexto la demanda del público ingles para con sus deportistas, se lo llamaba perdedor o se lo acusaba de faltarle sangre fría a un tipo que fue cuatro del mundo, estamos hablando nada menos que del mejor tenista de esa nacionalidad en por lo menos los últimos setenta años, y eso sólo en cuanto a los fríos números, que poco dicen de lo que es(por lo menos hasta el 23 de septiembre) y significa Tim Henman para la historia del tenis.No quedan días de verano para pedirte perdón
para borrar del pasado el daño que te hice yo
Sin besos de despedida y sin palabras bonitas
porque te miro a los ojos y no me sale la voz
Si pienso en ti siento que esta vida no es justa
Sipienso en ti y en la luz
de esa mirada tuya
No me quedan días de verano el viento se las llevó
un cielo de nubes negras cubría el último adiós
fue sentir de repente tu ausencia como un eclipse de sol
¿por qué no vas a mi vera?
Si pienso en ti siento que esta vida no es justa
Si pienso en ti y en la luz de esa mirada tuya
esa mirada tuyaaaa...
Es de esos días de verano
vivo en el reino de soledad
nunca vas a saber como me siento
nadie va a adivinar como te recuerdo
Si pienso en ti y siento que esta vida no es justa
si pienso en ti...
esa mirada tuya (x2)
No me quedan días de verano (x4)
podemos pisar el césped, el tan esperado y exiguo período de hierba. Los primeros en abrir sus courts son el "Stella Artois" tradicional torneo jugado en el aristocrático "Queens club" de Londres y el "Gerry Weber" en la germana Halle. Ambos torneos "international series" de ochocientas lucas verdes y que entregan 225 puntos al ganador y 155 al finalista. La próxima semana es el turno del Ordina open en Holanda y Nottingham, últimas justas que preceden a "THE" Championship (Wimbledon, of course). Unas semanas más tarde y ya adentrados otra vez en el clay, Newport(sede del Hall of fame) torneo de segundo orden, cierra hasta el próximo año los certámenes sobre el verde.
Los otros cuatro posibles candidatos al título son Andy Roddick, Lleyton Hewitt, Fernando González y Novak Djokovic. Los dos primeros han cobrado su cheque de vencedores en Queens por lo menos tres veces, ambos en franca levantada, Roddick ya desde el año pasado y Hewitt con una excelente marca en sus últimas actuaciones en tierra batida(sabemos que en césped Lleyton tiene amplios pergaminos). Feña y el serbio creo que estan un paso atrás pero que tranquilamente podrían pelear alto. La triste noticia es que se despidió "el tigre de la gente", "el Gaudio del saque y red", el grande entre los grandes Timothy Henman, al que le vuelve a pesar el mote de looser cuando su carrera ya se esta apagando y queda afuera frente al novato croata Marin Cilic, nada menos que ante su público. Sadness does not have end. No importa, este año gana Wimbledon, lo firmo ya(?).
A partir del 2009, la gente que visite el All England Lawn Tennis & Croquet Club no tendrá que preocuparse por llevar paraguas al estadio, o en decidirse si comprar o no las entradas para algún match que les interese, pensando en algún eventual diluvio que les ahogue su apetencia tenística. Tampoco los organizadores tendrán que volver a renegar con la reorganización de partidos que no se pueden llevar a cabo por las contingencias climáticas, y por lo tanto, Federer tampoco volverá a jugar una final de Wimbledon un día lunes. ¿Cual es el motivo de todas estas cuestiones? que los capos del mítico estadio se decidieron a techar el mismo, y con ello, olvidarse de todos los contratiempos que los chaparrones le originan año tras año. Eso sí, el glamoroso público que concurre a este elegante evento seguirá comiendo frutillas con crema mojada por lo menos por un par de torneos porque las obras recién estarán concluídas para dentro de 3 años.