Ayer martes 15 de enero, los seguidores del tenis nos desayunamos con la noticia de que Gustavo "Guga" Kuerten le anunciaba al mundo, conferencia de prensa mediante, que a partir de mitad de año, después de una gira que abarcará 6 torneos (entre ellos Costa de Sauipe, un par de masters y Rolland Garros), abandonará la practica profesional de este deporte. Si bien la noticia no es para nada feliz, en realidad no sorprende en la mas mínimo y no hace mas que confirmar una idea que venía sobrevolando desde hace rato el ambiente de la raqueta, ya que desde aquel fatídico 2002 en el que se vió obligado a someterse a una operación de cadera, su carrera se vino a pique. El torneo elegido para la despedida no podía ser otro que Roland Garros (aunque también maneja la posibilidad de hacerlo en los juegos olímpicos), su lugar en el mundo tenísitcamente hablando. Allí saltó a la fama en 1997 cuando se consagró como campeón por primera vez, y a partir de ese momento, también el mundo empezó a conocer un poco mas de aquel flaco de rulos de figura espingada y vestimenta colorida que también llamaba la atención por su simpatía y sencillez. Después llegaron la segunda y tercera coronación en la ciudad luz en el 2000 y 2001, los 5 titulos de la serie master, la tenis master cup, los 11 títulos atp restantes y las 30 semanas como Nº 1 del mundo. Pero su logros o virtudes quizas mas importantes los alcanzó fuera de las canchas, y no son otros que la humildad y el carisma con la que supo sobrellevar una carrera llena de exitos en un deporte tan individualista y lleno de egos como este. No es tarea sencilla caerle bien a todos los colegas, ser querido en todos los rincones del mundo donde vayas y ser adoptado en el propio buenos Aires Lawn Tenis Club como un compatriota mas, cuando en realidad, tu DNI dice que naciste en una ciudad brasilera. Esto último, no creo que haya pasado nunca antes en la historia de nuestro deporte, ni creo que nunca mas vuelva a pasar. Guga en cambio, se puede dar el gusto de haberlo conseguido.