
Sin ser el más ganador de la historia, sin haber conseguido establecerse como Nº 1 del mundo por un largo período (solamente estuvo en la cima del ranking 9 semanas allá por el 2000), habiendo conseguido "apenas" dos Grand Slams a lo largo de su carrera, y a pesar de haberse ausentado del top ten desde hace ya algunos años, la opinión será unánime en todo el globo terráqueo: hoy abandonó el tenis uno de los mas grosos de todos los tiempos.
Carismático por donde se lo mire, talentoso e irregular como casi nadie, rebelde y distinto a todos los demás, Safin supo cautivar con su tenis, pero sobre todo con su forma de ser, a todo el mundo de la raqueta de cualquier parte del planeta. Será muy difícil recordar un partido en el cual no haya sido el favorito del público, y casi imposible, encontrar algún país o ciudad en la que no haya sido querido y admirado.
Fenómeno inusual que muy pocos consiguieron, siendo tal vez los Federer y los Kuerten (por citar algunos ejemplos contemporáneos) los mayores exponentes junto al ruso. De hecho, y hablando justamente de Federer, creo que Marat logró lo que nadie hubiese imaginado jamás: que el suizo, no solo no sea el favorito del público en un partido, sino también, que se vaya silbado después de derrotarlo en la segunda ronda del Australian Open 2009.

Hoy, las cuestiones del destino, quisieron que un argentino sea el encargado de despedirlo de la actividad profesional. Juan Martín Del Potro, con quien nunca se había enfrentado hasta el día de hoy, fue el partenaire de la fiesta final. Y al igual que todas las demás veces que se enfrentó a un argentino, me generó la misma sensación (sacando copa davis, obviamente) de no tener definido por quien hacer hinchada. La victoria final fue para De Potro, y estuvo bien. No cualquiera tiene el privilegio de ser el encargado de despedir a un grande, y seguramente será un motivo de orgullo que lo acompañará de por vida.
Las cartas están echadas, y el 11 del 11 de 2009 será recordado como el día de la última función de un distinto, de esos que no abundan. Poco queda por decir, solamente unirnos al sentimiento generalizado de los que amamos este deporte, y que de manera espontánea y natural fue exteriorizado por Del Potro en la cámara de espn después del triunfo de hoy: GRACIAS MARAT!!!
